Y podría llorarte, pero eso no va conmigo.
Lo sabes.
Mis pies están en el aire. Se tropezaron y cayeron. O tal vez los empujaron, yo ya no encuentro la diferencia. Lo gracioso es que no hay fondo, sólo ves como pasa tu vida en partes. Y como la gente crece, cambia y se niega a darte la mano. Bueno, algunos simplemente fueron así siempre.
Ganas de gritar, esas mismas inundan mi mente y mi garganta. Pero, ¿porqué a mi? ¿Porqué me sigo poniendo colorada como una niña pequeña?o ¿porqué las lágrimas nunca se asoman por mis ojos?
Tampoco hay sitio al que saltar. No hay tierra firme. Apenas un par de ojos curiosos llenos de miedo.
La perfección esta muy lejos de ser mi objetivo. Sólo quiero salir lo antes posible de aquí. Porque realmente me da miedo saber que hay en el fondo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario